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¿Qué es la renta vitalicia?

Renta Vitalicia

Entre las diferentes fórmulas de ahorro para la jubilación existe una que crece que a gran ritmo entre las personas que se encuentran en una edad cercana al retiro profesional. Son las denominadas rentas vitalicias, un seguro de vida y ahorro que asegura el cobro de una renta periódica a lo largo de los años. Estas convierten en rentas el capital aportado inicialmente aunque también permiten aportaciones periódicas.

Es decir, el usuario aporta un dinero al principio y la aseguradora se compromete a pagarle hasta su fallecimiento una cantidad periódica que varía en función del dinero que se aporta. La aseguradora lo que hace es calcular la retribución que va a percibir cada mes en función de la esperanza de vida de la persona que será capaz de obtener una rentabilidad anual de entre el 1% y el 1,5% durante ese tiempo. Esa es la ventaja frente a dejar el dinero en una cuenta corriente e ir retirándolo por su cuenta.

A quién le puede interesar una renta vitalicia

Este producto está diseñado para personas cercanas a la jubilación y su fiscalidad empieza a ser interesante a partir de los 50 años pero es a partir de los 70 años cuando realmente marca diferencias.

Por ejemplo, puede ser una buena opción para una persona que recibe actualmente una pensión pública y encuentra en este producto una fuente de ingresos adicionales que complete la pensión. También para una persona que quiere dejar en herencia una determinada cantidad pero prefiere que dicho dinero no se cobre en una sola vez sino distribuido en el tiempo y obteniendo una rentabilidad añadida por ello.

Encontramos diferentes tipos de rentas vitalicias dependiendo de cuándo se empiece a cobrar y también de las posibilidades de rescate. Existen tres modalidades de renta vitalicia.

  • Modalidad de capital cedido: No se puede recuperar el dinero invertido ni siquiera en cuando quien lo contrata fallece. A cambio esto se premia con unas rentas más altas que en el resto de modalidades.
  • Modalidad de rentas constantes o capital reservado: Aquí sí se puede recuperar el dinero invertido en cualquier momento y en caso de fallecimiento los beneficiarios del seguro cobrarán la prima aportada. Aunque en caso de recuperar el dinero antes del fallecimiento sólo se obtendrá el valor de mercado. Además, al poder retirar el dinero en cualquier momento la renta que se recibe es menor.
  • Modalidad mixta: Esta modalidad es una combinación de las dos anteriores. El dinero se puede retirar a precio de mercado, pero en caso de fallecimiento sólo se percibirá un porcentaje de la aportación que irá disminuyendo con el paso del tiempo.

De entre las tres opciones, la mixta es la más habitual cuando la cantidad inicial es elevada aunque es la menos recomendada cuando el capital es mas bajo dado que el la rentabilidad será menor.

Se puede hacer además otra diferenciación entre rentas inmediatas y rentas diferidas. En el primer caso, se empieza a cobrar nada más firmar el seguro y en el segundo cuando tú quieras. Así, podrías firmar hoy el seguro y comenzar a cobrar las rentas dentro de 8 años, lo cual hará que las aportaciones que recibas sean más altas.

Ventajas de las rentas vitalicias

Para empezar quien contrata este seguro cuenta con la certeza de que pase lo que pase cobrará un dinero todos los meses sin importar la cantidad que introdujo al principio y se evitará hacer cuentas de cuánto dinero le queda. Y es que es la propia aseguradora la que asume el riesgo de que quien contrata el seguro viva por encima de su esperanza de vida.

Además, la tributación de las rentas vitalicias supone una gran ventaja cuando se llega a una determinada edad y la rentabilidad crece de manera proporcional a la edad de quien lo contrata. Este producto, pensado como complemento de la jubilación, premia a quienes se encuentran próximos a ese momento o ya están jubilados.

El capital tributa como renta del ahorro y rendimiento de capital mobiliario en el IRPF y no como renta del trabajo lo que supone, en la mayoría de los casos, pagar menos impuestos Además, ni siquiera hay que pagar por el total de la renta que se percibe, sólo por un porcentaje. Este porcentaje se va reduciendo este según aumenta la edad de contratación.

Por otro lado, algo que preocupa a mucha gente a la hora de contratar este tipo de seguros son los beneficiarios en caso de fallecimiento. Pues bien, las rentas vitalicias permiten designar un beneficiario llegado este momento. Este beneficiario puede o no coincidir con los herederos legales.

Peligros de las rentas vitalicias

Sin embargo, las rentas vitalicias cuentan también con algunas desventajas que conviene tener en cuenta antes de contratarlo. En este sentido, puede que el dinero invertido no sea rescatado completamente si se pretende recuperar de forma anticipada. En estos casos puede que exista una pérdida patrimonial si la cartera en la que está invertido el capital no ha ido bien.

Además los intereses que ofrece son limitados ya que hablamos de un producto en el que la seguridad prima frente a la rentabilidad. Esta es limitada y oscila entre el 1% y 1,5% anual. Esto hace que sea necesaria una alta inversión al principio para conseguir un buen complemento mensual.

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